-¡SÍ!, andando por ahí con tan pocas tetas…
-¡ah! como si reconocieras que has perdido lo único que era capaz de reproducir tu ingenuidad para plasmarla en tus ventanas llenas de orugas.
-Ingenuidad bendita y dulce; pero siempre deprisa.
-¡Pobre de ti cenicienta de bengala!... no me sorprende que seas una especie animal en vía de extinción, no me sorprende que seas menos que humana, tampoco me sorprende que no seas de ningún planeta.
-¿Cómo puedes maldecirme de tal manera?
-Lija amarilla; revuelto amargo de mi lengua fucsia, ¿cómo podría yo maldecirte?
En este edén de concubinas vírgenes, no existe ningún demonio musulmán que quiera reprimirte… rebeldía blanca de mis botellas, humo de mi sangre, vinagre con lágrimas… ¿cuántas cajas tienes?
-No tengo ninguna, pero me han guardado por lo menos en una.
-¿Durante cuánto tiempo?
-No por mucho, sólo el suficiente... siempre deseaba que fuera menos de lo que duran las horas en cualquier reloj averiado eternamente; pero duró lo mismo que el humo de tu sonrisa.
Cerrándole sus pestañas, le besó la nariz, la tomó de la mano y no volvió por ella a la mañana siguiente. Ella estrelló su sonrisa en el techo…inmóvil. Espacio inmóvil, tiempo estático, dolor risueño de muerte, alas mutantes, retazos de su rostro, polvo de arena, polvo de tinta con sal. Cuerpo inerte, cuerpo tierra.
-Muérete con tu sabor a formol ingenuo; para amarme siempre, para no necesitarme nunca. Adiós ceniza femenina, adiós hojalata seca… no me lleves contigo, porque yo no quiero que me olvides.

http://www.youtube.com/watch?v=IugOfDBWcGc
ResponderEliminarLa oscuridad no miente!! Buen trabajo.