domingo, 10 de junio de 2012

En el olvido de los Burgundios: Niña enclaustrada.


Niña enclaustrada dibújame en tus sueños, te regalo mi recuerdo para tu  soledad larga y de flores astilladas. Quédate con un olvido que pudre, quédate con una mirada tan llenita de vacío para que puedas besarla sin desangrarte.
Fuimos orugas  que se encendían con tan solo mirarlas, fuimos esa parte incomprendida de un viento sin rumbo, fuimos barcos húmedos  que se hundieron en un océano de pulpos giratorios, fuimos el sonido de las agujas que se tambaleaban dentro de un desierto estático y arrugado. Suspírame niña enclaustrada, llórame porque no te regalé ningún “hasta siempre”.
Solía besarte hasta que tus mejillas se ahogaran, hasta que tus labios estuviesen helados  y tus lágrimas se agotaran por culpa de las sonrisas chiquitas que nunca quise causarte. Era yo intentando omitir  a una tristeza  astuta que se había guardado desde siempre en alguno de mis rincones. Niña enclaustrada, bésame entre espinas.
No me gustaba saludar a los días, en cambio me gustaba maldecirte a ti y a tus deseos, a ese paraíso perfecto y extinto, a esas caricias de domingo, cuando apenas era martes. Niña enclaustrada deséame entre palabras rotas que te condensen en la utopía de mis labios susurrando al soplo del mismísimo demonio.
Márchate con una nariz congelada, disfruta de la niebla espesa de tus propios cigarros, piérdete en el olvido que te construyó mi máquina de tiempo, vete caminando mientras me inventas con lágrimas. Niña enclaustrada sonríe ingenua y sobriamente al sentirme en tus manos, clava tu mirada en cualquier lado, déjame tus retazos de piel. Adiós ceniza femenina, adiós hojalata seca… no me lleves contigo, porque  no quiero que me olvides.

6 comentarios:

  1. Duele mucho al escribir esto?

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  2. Apesta a dolor. Algunas veces soy mi propio abismo, otras veces soy mi propio laberinto, es mi sombra y si quiero me pierdo con ella. ¿Respira dolor?

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  3. Dolor es lo que se respira por el inmenso ego que tenemos. Ya te has arrodillado ante el dolor?

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  4. ¿Cómo es tu nombre? Creo que eso me ha hecho sonreír despacito despacito.

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  5. No soy alguien que no conozcas.
    Llámame NADIE.

    Y alguna vez mi faceta fue la tuya.

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